Cada fin de semana, Alex Salinas, joven delantero de 17 años, emprende un viaje de más de cinco horas desde su natal caserío La Morada (Usquil) hasta la ciudad de Trujillo, con un solo propósito: escribir su propia historia en el fútbol vistiendo los colores de Barza Trujillo.
Su ruta no es sencilla. Parte desde La Morada hacia el distrito de Usquil, luego toma otro vehículo hasta Otuzco, y desde la capital de la fe se dirige finalmente a Trujillo. Todo ese esfuerzo lo realiza para competir en la Segunda División del fútbol trujillano, donde cada partido representa una oportunidad para mostrarse y crecer.
“Barza Trujillo te reconoce y te felicita por el esfuerzo que pones para venir de tan lejos a jugar”, publicó el club en sus redes sociales, destacando el compromiso del joven atacante.
La historia de Alex refleja la realidad de muchos talentos que, por falta de oportunidades en el fútbol nacional, quedan relegados en el anonimato. Su sacrificio es testimonio de que la pasión y el esfuerzo pueden romper cualquier distancia.
